Lo que la coladera se llevó (de tu casa al océano)

Por: Octavio Cordova

La mayoría de las personas estamos conscientes de la gran problemática que es la contaminación. Se hacen esfuerzos para reducir las emisiones de los gases invernaderos (más que nada el CO2) ya que son precursores del calentamiento global y enfermedades en los seres humanos. Hablamos tanto de éste que por momentos olvidamos que existen otros tipos de contaminación, como la acuática.

Se verá obvio, pero la contaminación acuática se puede encontrar en ríos, lagos y mares. ¿Qué causa contaminación en el agua? La respuesta obvia so los desechos humanos. Aquí la pregunta más adecuadas sería ¿cómo llegan a los cuerpos de agua? Existen diferentes vías y una de ellas es por las aguas negras (también llamadas aguas residuales o aguas servidas) que son las descargas domésticas e industriales de fuentes terrestres. De hecho se estima que un 70% de la costa caribeña está contaminado por este tipo de aguas.

Enfoquémonos en lo que desechamos en casa. Tenemos desechos fisiológicos, de cocina o cuando lavamos la ropa. ¿Alguna vez haz pensado en los productos de higiene personal? De aquellos productos que te pones día con día y que al bañarte se van a la coladera (incluyendo con los que te limpias mientras te bañas como el champú y el jabón). Si piensas que no hacen mucho daño por que a los seres humanos no nos perjudica, temo decirte que no es así.

Existen muchos ingredientes dentro de la cosmética, que además de ser nocivos para el humano, perjudican a otros seres vivos. Esto se debe a que muchos ingredientes son creados en laboratorio y al ser artificiales no se pueden degradar. Te comparto algunos de los ingredientes que tienen una fuerte repercusión en los diferentes cuerpos de agua.

A) Triclosan y Triclocarban: Ambos son usados como agentes desinfectantes, lo cual ayuda a esterilizar, desinfectar y prevenir o destruir microorganismos como bacterias, virus y hongos. Los puedes encontrar en jabones, desodorantes, cremas para la piel, pasta de dientes, cosméticos, entre otros. Son bioacumuladores, esto significa que sirven como acumuladores de sustancias químicas en organismos vivos que lleva a alcanzar altas concentraciones fuera de lo normal. Esto se traduce en enfermedades como el cáncer y afectan mucho a organismos como las algas y distintos peces.

B) Repelentes con DEET: El DEET (que es una abreviación de N,N-dietil-meta-toluamida) es un agente usado en la mayoría de los repelentes. Su toxicidad resulta aguda en invertebrados, peces y algas y es persistente en medios acuáticos.

C) Fragancias: Existen distintos tipos de fragancias, por ejemplo los almizcles nitrogenados y los policíclicos que son bioacumuladores y debido a su naturaleza son de difícil degradación.

D) Filtros UV: Son usados en los protectores solares, son bioacumuladores y tóxicos. La mayoría de éstos filtros producen actividad hormonal, además de estar vinculadas a alergias como la dermatitis. En la vida acuática, además de ser bioacumuladores y tóxicos (afectando a peces, crustáceos y algas) son precursores para el blanqueamiento de coral, siendo uno de los factores de muerte de coral.

Estos son solo unos ejemplos y sé que la lista resulta muy negativa pero recuerda que siempre hay alternativas más amigables tanto para la salud humana como para el ambiente. El detalle siempre radica en informarte y comenzar a leer tus etiquetas. La contaminación del agua es un tema muy importante y en Ahal lo tomamos muy en serio.


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